Tras el Solsticio de Invierno nos encontramos con la primera Luna Nueva de este ciclo. Una lunación en un signo de agua que se caracteriza por brindar amor, calidez, contención y abrigo materno cuando se manifiesta en armonía.
Suena a la energía perfecta para conectar en este frío y bastante oscuro momento del hemisferio sur, donde entramos a la fase más introspectiva del año, cuando nos guardamos bajo tierra para recuperar energía y volver a renacer en unos meses más.
En Cáncer la familia es un asunto importante. Qué familia, eso lo defines tú.
Para sintonizar con este ciclo, el Oráculo de la Luna recomienda: asegúrate de poner a la familia en primer lugar.
Familia y hogar son conceptos hermanos. O al menos debieran serlo. Donde sientes que está el hogar está tu familia, donde sientes que está la familia está tu hogar.
La forma en que se exprese depende de cada persona. Modelos únicos y rígidos no caben acá. Recuerda, estamos ante un signo de agua.
Estos días resultan un buen momento para visualizar dónde está tu familia y tu hogar. Y recordar que el hogar también está en tu interior.
Esta lunación puede ser súper emocional, ya que se combinan dos elementos del Cosmos que potencian este ámbito: la Luna que rige este signo y la constelación del cangrejo, ambos símbolos donde el agua fluye en abundancia.
La Luna se siente feliz en este signo porque lo considera su hogar, por lo que la emocionalidad disponible puede ser dispuesta en dirección a consolidar o acercar vínculos y disfrutar de los afectos.
Algunos consejos extra para este momento:
- Permite que alguien se acerque a ti.
- Un nuevo ciclo puede estar comenzando para tus hijxs.
- Buen momento para revisar tus metas. ¿Han cambiado?
- La meditación te ayudará a desvanecer tus inseguridades.
- Pasar tiempo cerca de fuentes de agua te brindará paz y respuestas.