En mi infancia tuve dos sueños bastante recurrentes que recuerdo hasta hoy.

Uno era que comenzaba a levantarme del suelo y podía volar con movimientos lentos y suaves por el cielo, no muy lejos del piso. Más que volar, la sensación era de caminar en el aire.

En el otro me veía caminando por la calle y mirando hacia abajo con un peso sobre la nuca que me impedía levantar la vista. No podía mirar de frente.

Aunque siempre tuve una idea de lo que podían significar, ahora tengo la certeza.

La mayoría de los sueños cumplen una función compensatoria. Esto quiere decir que se presentan para equilibrar algún aspecto de la vida del soñante.

En la vida despierta o consciente solemos adoptar una mirada bastante unilateral de las cosas. Cada experiencia la pasamos por un filtro y optamos por situarnos en un sólo punto de vista. Nos polarizamos.

Este desequilibrio surge debido a que estamos observando el mundo a través de los ojos del ego. Por eso, el inconsciente toma la misión de ofrecernos una visión más amplia de las cosas. La intolerancia, las compulsiones, los miedos son expresión de esta mirada unilateral. Y la psique se autorregula a través de la función compensatoria de los sueños.

Un detalle interesante es que mientras más unilaterales actuemos en el mundo consciente, más exagerados nos parecerán los sueños. Así, hoy veo con claridad que mis sueños de infancia compensaban mi timidez e inseguridad, mi miedo a no encajar o no ser aceptada por el entorno.

El 80% a 90% de los sueños tienen esta función compensatoria. Este desequilibrio obedece a que cuando estamos despiertos la mayoría del tiempo observamos el mundo a través de los ojos del ego.

La psique se autorregula a través de la función compensatoria de los sueños. Es una homeostasis psicológica. A través de este proceso, nos acercamos a la sabiduría de nuestra alma, alcanzamos mayor equilibrio y, en muchos casos, obtenemos sanación de procesos o situaciones complejas.

Por eso, al despertar y anotar tus sueños, lo primero que puedes comenzar a observar en él es ¿qué está intentando compensar este sueño?

Todos los sueños compensatorios traen una reflexión. Y, ojo, que un sólo sueño puede tener varias compensaciones.