El autoconocimiento es un proceso constante y es un camino para llegar a sentirse libre al dejar atrás o reducir todo aquello que aparece como respuesta automática, condicionamiento o mecanismo de defensa desde el ego.

El ego, o el yo exterior, es lo que entendemos como la personalidad, aquella que se va formando en los primeros años de vida y que se consolida para crear la persona que crees que eres.

Y digo “crees que eres” porque la verdad es que nuestra persona es en realidad una máscara, creada a partir de características que vamos desarrollando en respuesta a lo que vivimos. Esta personalidad actúa para ser parte de la sociedad en nuestros diferentes roles en ella.

Incluso una persona «rebelde» al sistema puede estar moviéndose desde una máscara. 

Debajo de nuestras máscaras hay un centro, un ser esencial, la semilla o el ser espiritual que decidió encarnar en un cuerpo para vivir una experiencia humana. 

Ese ser esencial sabe que es parte de algo mayor, es la gota en el océano, se siente unido a todo y experimenta plenitud sin necesidades que lo limiten.

Desde mi punto de vista, reencontrarse con esa parte de uno mismo es la iluminación, poder volver a sentirse libre de las máscaras del ego. 

Esto quiere decir ser consciente de ellas y limitar su dimensión o efecto en nuestras vidas. El ego es necesario, pero no es necesario que sea la fuente principal de nuestras acciones.

Te invito a responder estas preguntas para mirar cómo te sientes con ellas:

  • ¿Cuánto te conoces a ti misma? 
  • ¿Qué características crees que te definen? 
  • ¿Cuántas de ellas corresponden a tus capas externas y cuáles refieren a tu ser esencial?
De vuelta al ser

Uno de los caminos que yo he tomado para acercarme a mi esencia es el autoconocimiento, lo que implica aceptar también mis partes oscuras y entrar a navegar en terrenos ocultos del inconsciente.

¿Es un viaje fácil? No lo creo. ¿Es un viaje transformador? De todas maneras. Este es su mayor potencial.

Este camino de reconexión con el ser esencial aparece de manera simbólica a través de los arquetipos o imágenes colectivas que vemos en los 22 Arcanos Mayores del Tarot.

El Loco es el alma que comienza el viaje y que se va formando primero como persona para luego buscar trascender ese ego, disolverlo y regresar a la vida cotidiana con una mirada diferente y más expansiva.

En este camino contamos con ciertos compañeros especiales que son nuestros arcanos personales. Ellos se calculan sumando tu fecha de nacimiento y nos proponen mirar con más atención sus cualidades y desafíos como un espejo que favorece la exploración sobre ti misma y tus circunstancias.

Las preguntas en este caso se enfocan en observar:

  • ¿Qué hay de estos arquetipos en ti?
  • ¿Qué experiencias de vida podrías asociar a la expresión de estos símbolos?

Hoy te quiero invitar a mirarte en los 22 Arcanos Mayores para conocerlos mejor y tenerlos como herramienta para tu autoconocimiento.

Es un taller de 6 sesiones donde conocerás en profundidad la invitación que nos hace cada arquetipo en este viaje que llamamos vida.

Si quieres saber más, pincha el logo de wasap y te responderé con mucho gusto.