Todos los elementos que vemos en un sueño son simbólicos. Nada es literal. De ahí la complejidad inicial para entenderlos.

Un punto importante al observar un sueño es analizar primero si es objetivo o subjetivo.

En el primer caso, los símbolos del sueño pertenecen al mundo exterior. Tienen algún nexo directo con la realidad. Son aproximadamente 15% de los sueños. En el segundo caso, los símbolos del sueño son la expresión de la psique del soñante, de su mundo interior, son absolutamente personales.

Por esta razón, aunque veas una casa, un gato o una playa, todos aspectos de la realidad material, no necesariamente están hablando de eso.

Los símbolos siempre expresan algo desconocido. Por eso, para poder develar el significado de un símbolo en el sueño debes abordarlo desde tres niveles de asociación:

  • Asociación personal: cuál es tu experiencia o la del soñante con los elementos del sueño. Casa, gato, playa, por ejemplo.
  • Asociación cultural: qué representa el elemento/símbolo para tu país, tu religión, tu barrio, ciudad, etnia o grupo al que sientes pertenencia.
  • Asociación universal o arquetípica: es el tercer nivel y el más amplio. Jung le llamaba amplificar porque se toma el símbolo para interpretarlo a la luz de los grandes relato que se comparten en la humanidad, peripecias de la historia,  mitos, cuentos de hadas, sucesos religiosos.