Hay todo un mundo dentro de nosotros al que sólo podemos acceder si nos armamos de valor y cruzamos la barrera de nuestros miedos para comenzar a explorar en nuestro inconsciente.
Ahí se guardan recuerdos, experiencias, emociones. Un sinfín de cosas. Muchas de ellas quedan ahí más bien escondidas, esperando aflorar o asomarse a través de diferentes ventanas.
Hacer consciente lo inconsciente es una herramienta de tremendo valor para el crecimiento espiritual y la re- construcción de una conciencia colectiva. En el inconsciente existe una fuente inagotable de sabiduría a la que podemos recurrir si sabemos abrir esas ventanas que nos muestran lo que muchas veces buscamos entender sin éxito con la mente.
Una herramienta para conectar con tu mundo inconsciente es el Tarot. Ese antiquísimo oráculo que más allá de dar respuestas mágicas te muestra lo que no eres capaz de ver con la razón.
Se suele decir que cuando estamos inmersos en una situación que nos complica o nos desafía es muy difícil ver el panorama completo, ya que es como estar metido dentro de un denso bosque. Es así como definitivamente resulta imposible observar con distancia los diversos factores en juego, que pueden expresarse en emociones, energías, temores, apegos, prejuicios y un sinfín de cosas más. Pero cómo salir del bosque y poder situarse por sobre él para intentar ver el paisaje completo.
En mi experiencia, y tras dos años de probarlo conmigo misma, puedo decir que una lectura de Tarot es una tremenda ayuda en este sentido. Frente a una situación que nos parece compleja siempre hay muchos aspectos que no vemos o a los que nos cegamos, variables que a veces de tan evidentes pueden pasar desapercibidas o les restamos la importancia que realmente tienen. Y hay muchas cosas que ya sabemos pero que tenemos tan guardadas en el inconsciente que no las tomamos en consideración hasta que las cartas lo muestran y ahí es cuando parece todo tan evidente y de sentido común.
Me gusta la imagen del globo aerostático como analogía de lo que representa para mi el Tarot. Una vía para elevarse por sobre el denso paisaje que nos dificulta la vista. Y me gusta aún más porque para despegar del suelo y volar necesita de una llama, la misma que creo se enciende dentro de cada uno de nosotros cuando conectamos con el maestro interior.
Mi trabajo con el Tarot es desde una mirada de autoconciencia y conexión espiritual. A través de la sabiduría que transmiten las cartas, puedes conocer mejor con qué energías o emociones estás conectando y recibir un consejo que te ayude a ampliar tu perspectiva sobre una situación que estás viviendo.
Una lectura de Tarot te ayuda también a conectar con tu intuición para resolver por ti misme un conflicto o episodio problemático.
Bajo este enfoque, mis lecturas se alejan de lo predictivo. Sí te puedo decir cómo se proyecta una situación en base a la energía presente, pero no doy certeza de futuro, porque no veo ni utilizo el Tarot de esa manera.